Lo que no conviene confiarle al buzón

Una frontera aburrida, que es justo lo que la hace útil.

Una frontera, no una lista de moda

Conviene no confiarle a PasoClaro nada que tengas que enseñar más tarde ni nada cuya pérdida deje a otra persona tirada. La frontera es aburrida y por eso funciona. A un lado, el código de una prueba que estás haciendo ahora y que puedes repetir. Al otro, casi todo lo que una institución llama “su correo de contacto”.

No le confíes el banco, la tarjeta, el seguro, Hacienda ni un trámite administrativo. Esos mensajes llegan cuando hay un problema, no cuando estás de humor para mirar este campo. No le confíes la recuperación de tu correo principal, del teléfono o del gestor de claves. No le confíes citas médicas, notas, un empleo o un contrato de alquiler. No le confíes el billete del viaje, la licencia de un programa o el aviso de paquetería de dentro de nueve días. Dos horas no cubren el sábado, ni la semana que viene, ni el día en que se te olvide la contraseña buena.

No le confíes un plan que haga daño

No uses la dirección para molestar a alguien, para fingir que eres otra persona, para abrir cuentas ajenas ni para entrar donde ya te echaron por abuso. Aquí no se puede escribir el mensaje: el sitio es de solo recepción. El daño posible es más seco: recibir un código que abre una cuenta que no debería abrirse. No lo hagas. Si el dominio aparece en un abuso, el correo es [email protected], en la página de abuso, sin formulario que finja enviar solo. Cuenta qué dirección viste y cuándo. No podemos enseñarte un mensaje que esta página no ha recibido.

No apuntes a otras personas. No publiques la dirección en un perfil que quieras conservar: mientras las dos horas viven, quien la vea puede intentar usarla. No creas que la otra empresa olvida la dirección cuando tu reloj llega a cero. Ellos pueden guardarla; tú dejas de poder leer.

La confianza que sí cabe

Cabe confiarle un recado mínimo, el día en que la recepción esté conectada, y solo si copias fuera lo que importe antes de que la dirección deje de existir.

Míralo en la bandeja. Las reglas cortas están en las preguntas. El reloj, explicado sin prisa, está en cuánto tiempo sigue viva la dirección.